Rafael Nadal se retira de Abierto de Australia por lesión
Melbourne.- El español Rafael Nadal no podrá revalidar su título de campeón en el Abierto de Australia al abandonar hoy su partido de cuartos de final ante el escocés Andy Murray cuando perdía por 6-3, 7-6 (7-2) y 3-0.

Tenista español Rafael Nadal.
Nadal llamó al fisioterapeuta en el tercer set, con el marcador 1-0 y 15-15 en contra, para ser atendido por un dolor en su rodilla derecha. El segundo favorito volvió a salir a la cancha, pero apenas dos puntos después decidió retirarse para enterrar su sueño de repetir en Melbourne Park la gloria alcanzada un año atrás.
Murray, quinto preclasificado, jugará el jueves con el croata Marin Cilic por un lugar en la final del domingo. El británico, que no tiene aún ningún trofeo de Grand Slam en sus vitrinas, nunca había llegado más allá de octavos en el Abierto de Australia.
El tenista español, en tanto, perderá el número dos del mundo en caso de que el serbio Novak Djokovic venza mañana al francés Jo-Wilfried Tsonga y alcance las semifinales del primer Grand Slam de la temporada, informa DPA.
La lesión de Nadal precipitó el final del partido de mayor calidad técnica en lo que va del torneo, en un Rod Laver Arena colmado y que lucía como en sus mejores noches en la jornada en la que los australianos celebraron su día nacional.
El número cuatro del mundo, Murray, sacó ventaja con un repertorio exquisito de golpes y un servicio que le dio puntos gratis cuando los necesitaba. En tanto, el español apostó por largos e intensos peloteos, pero estuvo menos preciso que en otras ocasiones y lo terminó pagando en el marcador, antes de que su problema físico le hiciera tirar la toalla.
En el primer set, y tras un intercambio de quiebres, Murray volvió a romper para 4-2 y se llevó el primer parcial en poco menos de una hora de juego. En el segundo, todo fue más reñido: otra vez Nadal sacó ventaja al quebrar al escocés, pero no la pudo mantener después de que una andanada de fuegos artificiales programados en la ciudad por la efeméride extrañamene interrumpiera el partido durante cinco minutos.
Murray estuvo cerca de quebrar en el undécimo juego, pero Nadal salvó cuatro puntos de quiebre. Poco después llegó la hora del tie break, en el que el español fue una sombra y el británico se mostró casi infalible. Incluso metió un par de globos no habituales en su paleta de golpes para quedarse con la larguísima segunda manga -de 76 minutos- y encaminar el pleito definitivamente a su favor.
Se percibía que el choque estaba prácticamente acabado, que ante tamaño momento de Murray se necesitaría más que un milagro de Nadal para cambiar la historia. No hubo tal epopeya. El británico arrancó arriba ese tercer set, y el español se lesionó para completar el cuadro negativo para sus intereses.
Cuando el cronómetro marcaba 2:30 horas exactas de duelo, Nadal dijo basta y sepultó su ilusión de arrancar de la mejor manera 2010, después de un año 2009 signado por las lesiones y cierto bajón tenístico. Un 2009 que precisamente había tenido en enero, en Australia, su momento más feliz. Su séptimo título de Grand Slam por el momento deberá esperar.
Para Murray, en cambio, su sueño australiano sigue vivo, y en la próxima estación, la penúltima en Melbourne Park, tendrá la oportunidad de vengarse de Cilic, el gigante croata que lo bajó de la pelea en octavos de final del último US Open y que ahora vuelve a levantarse en su horizonte. (andina)